Uno de los aspectos más importantes en el diseño de un vehículo es el interior. Porque un automóvil puede ser de una belleza sublime, aerodinámico al máximo, con prestaciones de infarto pero… si no se puede conducir, no llegará demasiado lejos. Y por ello las marcas destinan miles de horas para conseguir que el espacio que ocupamos en el interior de los mismos nos haga disfrutar cada kilómetro.
Pero, ¿en qué datos de partida se basan para diseñar el espacio interior? Pues en una palabra que todos hemos escuchado: ergonomía. Los fabricantes tienen en cuenta una serie de pautas que marcan las cotas internas del vehículo y de las cuales no se pueden desviar ya que, entonces, podrían encontrarse con diversos problemas a la hora de conducirlo.
Espacio, facilidad de manejo, visibilidad y confort son las claves

Cerremos los ojos y vamos a imaginarnos que estamos sentados en el asiento de un coche. El volante nos golpea las piernas, el codo roza con la puerta, el asiento está demasiado alto y hace que nuestra cabeza pegue en el techo y el salpicadero, muy voluminoso, nos impide ver correctamente la carretera. Algo falla, ¿verdad? Pues esto es lo que se intenta evitar por todos los medios.
Y no es algo fácil ya que el diseño completo del vehículo influye en el interior. La distancia entre ejes, la posición de los pasos de rueda, la altura del techo, la boca de carga del maletero, el espacio acristalado, incluso los materiales que se usan para revestir el interior.
Con todo ello, los ingenieros empiezan a configurar el interior de los vehículos, respondiendo a las más variadas preguntas. ¿Dónde colocar el asiento del conductor? ¿Cuánto se debe mover y dónde ponemos el volante? ¿Qué talla puede tener el conductor para estar cómodo? ¿Y el asiento del copiloto dónde se ubica?
Es igual para la segunda fila de asientos, donde se debe respetar una distancia mínima a la fila delantera para que las rodillas no toquen los asientos. La banqueta debe además estar a una altura que permita una postura cómoda teniendo en cuenta que en la mayoría de las ocasiones el depósito de combustible se encuentra debajo de ésta.
Pero hay más detalles a tener en cuenta, cómo la posición de las puertas, la apertura máxima de éstas, la posición de las manillas porque en función de ello, será necesario más o menos fuerza para poder abrir y cerrar las puertas con comodidad. Detrás en el maletero ocurre algo similar pues la boca de carga debe estar a una altura que permita introducir y sacar objetos con comodidad, sin forzar la espalda o adoptar posturas extrañas.
En busca de la modularidad

Adaptados por lo tanto al espacio interno, los ingenieros han plasmado todas las cotas máximas y mínimas que permiten las tablas ergonómicas para distribuir el espacio para los pasajeros y la carga. Han tenido además que lidiar con objetos internos inamovibles como el depósito de combustible que hablamos antes, la transmisión, el paso de cables por el interior del vehículo, etc.
Pero ahora tienen que ir un paso más allá porque además, deben hacer que se convierta en un espacio modular. Es decir, que lo podamos adoptar a nuestras necesidades. Un interior fijo posibilita un menor número de posibles clientes pero un habitáculo que se adapte a lo que tu le pidas siempre le podrás sacar un mayor rendimiento.
A lo mejor siempre viajas con tres personas pero de vez en cuando te surge la necesidad de llevar a seis personas. Seguramente no te compensa para esos momentos puntuales comprar un vehículo de siete plazas pero, ¿y si tienes la posibilidad de adquirir uno de cinco con dos plazas extras en el maletero que normalmente quedan ocultas? Entonces la perspectiva cambia.
Aquí es donde los ingenieros se las tienen que ingeniar, literalmente, para conseguir esa modularidad que cada vez más les exigen los clientes. Asientos abatibles por secciones que permiten llevar cargas largas sacrificando sólo las plazas que no se utilicen, espacio de carga plano para introducir objetos voluminosos sin que los asientos interfieran, posibilidad de mover las banquetas individualmente para ganar espacio para los pasajeros o la carga, etc.
Ahora, la próxima vez que te montes en tu coche y le intentes dar a ese botón de tan difícil acceso, ya puedes pensar que alguien no tuvo en cuenta un factor determinante en la conducción diaria. Pero también, cuando después de varios cientos de kilómetros te bajes apenas cansado, también puedes felicitarlo por su buen trabajo.
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2 comentarios
arturlop
La verdad es que es sorprendente el espacio útil que se puede recuperar en un coche cuando su interior está bien diseñado. Un punto a tener muy en cuenta. Gracias por la info.
arturlop
Además, me gustan especialmente los interiores de KIA...