El Surface de Microsoft se ha posicionado, de momento, con un enfoque bastante comercial, pensado para ser usado en tiendas y ofrecer información de los productos. La SMART Table, en cambio, aplica un concepto similar a la educación.
Es una mesa multitáctil y multiusuario pensada para ser usada en escuelas, de forma que los niños puedan interactuar con ella y con las aplicaciones que vienen preinstaladas. Estas pueden ser adaptadas por los profesores desde su propio ordenador y traspasadas a la mesa mediante un disco USB.
Como en el caso del Surface, está formada por un ordenador y un proyector que, en este caso, ofrece un tamaño de 27 pulgadas para las imágenes. Utiliza una tecnología llamada Digital Vision Touch para reconocer tanto dedos como otros objetos que situemos en la superficie de la mesa, soportando un número ilimitado de estos.
El precio de la SMART Table es algo más comedido que el de la mesa de Microsoft, pero sigue siendo algo alto, unos 8000 dólares, por lo que no esperemos encontrarlo pronto en una mayoría de colegios. Lástima, porque como herramienta educativa me parece muy interesante.
Vía | Crunchgear.
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Vajda
Por la décima parte puedes mandar hacer todas esas aplicaciones en madera y para toda la clase. Ya suficiente tiempo pasan delante de la tele como para encima enchufarles la maquinita esa en lugar de realizar todas esas actividades con juegos reales, de madera, cartulina o lo que sea, no veo que se pueda hacer nada con la cacharra esa que no se pueda hacer de una manera más económica y que fomente más la psicomotricidad.
El ordenador como factor educativo es fantástico, pero no hay que abusar.
Santiago Herranz Márquez
Totalmente de acuerdo con el comentario anterior.
A mis sobrinos no se me ocurría comprarle algo así. Prefiero que trasteen con formas de madera o plástico intentando introducirlas en un cubo que tocando una pantalla.
Il Tifossi
La gente tenéis un miedo raro a relacionar la educación con lo digital.
Cuantas escuelas no querrían tener unas buenas pizarras digitales, con todas sus cosas buenas.
La informática en la educación es mala cuando se convierte de educativa a lúdica. La informática lúdica no tiene nada que hacer en un centro educativo.