Yo, que en 2013 tenía un televisor Full HD con un lustro a sus espaldas y un tamaño que ya se me antojaba quedaba pequeño, acabo de dar el salto a un televisor OLED UHD, el LG C9 de 65", tras 7 años esperando a hacerlo. Hoy vamos a ver lo más relevante tecnológicamente en todo el período.
Entre 2011 y 2012, cinco o seis años después de que la alta definición explotara, comenzamos a ver grandes anuncios sobre el futuro de la imagen, la resolución 4K. Tal y como ahora ocurre con el 8K, la nueva tecnología comenzó a estar presente en las ferias de tecnología, y en muy pocos hogares. Los que queremos tener siempre lo último en tecnología soñábamos con tener en nuestra casa alguno de aquellos televisores tan aspiracionales.
A partir de 2013, el mercado comenzó a dirigirse más al público con el lanzamiento de televisores 4K algo más baratos con tamaños para salones "corrientes", aunque todavía eran exclusivamente de gama alta y estaban alcance de una cantidad reducida de bolsillos. Aun así, aquel año fue el primer año en que aquella tecnología del futuro comenzó a sentirse terrenal y más cerca de los salones de una gran mayoría. Pero, por todo lo que hemos ido viviendo, tras tanto tiempo, pienso que adquirir esos televisores en un estado tan verde quizá no fuera la mejor idea.
La larga travesía hasta el 4K verdaderamente maduro
Un estreno del 4K sin contenidos en 4K

En 2013, grandes fabricantes de televisores como Samsung, LG o Sony lanzaron una buena cantidad de televisores con resolución 4K. El problema fue que, como ocurre ahora con el 8K, apenas había contenidos, más allá de algunas demos o contenidos de prueba. En España, por ejemplo, todavía tardaríamos dos años más en poder disfrutar del 4K en Netflix, pero el problema fue que, cuando el servicio de streaming lanzó sus primeros contenidos en 4K, los primeros televisores con dicha resolución no estaban preparados para reproducirlos.
Y no lo estaban no por la resolución en sí, sino porque los chips de los televisores no eran capaces de descodificar contenidos en H.265, el códec con el que los servicios de streaming emiten en 4K, por un tema de reducción de la transferencia de datos respecto a H.264 (con su consiguiente ahorro en costes de servidores) y de calidad de imagen, pues ocupando menos tamaño el vídeo, las películas y series se ven mejor. No fue hasta 2014 que los televisores permitieron reproducir streaming en 4K de forma nativa.
Así, los primeros televisores 4K tuvieron que recurrir a dispositivos externos con decodificación H.265 en streaming que marcas como Sony o Samsung lanzaron para que tuvieran la posibilidad de reproducir los contenidos para los que se habían anunciado. Sony lanzó su reproductor FMP-X5 a 399 dólares solamente para ver Netflix en 4K, sin soporte de discos o de reproducción de archivos MKV. De igual manera, para ver streaming 4K en el televisor Samsung UNF9000, había que comprar una caja externa, el Evolution Kit de 2014, que daba funciones de Smart TV más moderna a los televisores de un año antes, por 399 dólares.
Como hemos visto, el primer problema no solamente fue la falta de contenidos, sino que, en una era en la que podrían llegar más fácilmente que a través de formato físico (el Blu-ray UHD tampoco había sido lanzado), ni siquiera estaban preparadas para reproducir el que iría llegando paulatinamente. Por otra parte, aunque algunos modelos se actualizaron más tarde vía firmware, la mayoría no contaba con HDMI 2.0, por lo que los que quedaran con HDMI 1.4 son televisores que nunca podrán llegar a mostrar los 60 fps en juegos de Xbox One X o PS4 Pro.
Una calidad de imagen lejos de los negros del plasma y del incipiente OLED

Por otra parte, la calidad de aquellos televisores distaba aún de los mejores plasma, pues aunque ya existían tecnologías como el Full Array Local Dimming (FALD) con control de apagado por zonas, ni era demasiado efectiva por falta de madurez ni estaba extendida. De hecho, bastante tiempo después, por ejemplo, tras haber Samsung modelos con FALD en 2015 y 2016, la recién estrenada gama QLED de 2017 llegó sin la mejor tecnología de retroiluminación, algo que se recuperó un año después de forma excelente con las Q8FN y la Q9FN. En otras marcas que apostaban por LCD, también había vaivenes en este sentido.
Volviendo de nuevo hacia atrás, teníamos televisores carísimos que, salvo por los OLED que LG "popularizó" a partir de 2014 (a precios muy elevados), estaban bastante lejos, por lo general, de los negros de los plasma de Panasonic y antes Pioneer. Tampoco su color destacaba en demasía, pues salvo Sony, que implementó pronto los Quantum Dots bajo el nombre de Triluminos, tardaron algo en verse en el resto. Imágenes y vídeos no disponibles con cuatro veces la resolución de Full HD, y con un contraste peor que el común en plasma muchos años atrás. Fue en ese punto donde comencé a pensar que al 4K le faltaba madurez. Y todavía faltaba el soporte de lo mejor, el HDR.
HDR, la verdadera magia detrás del 4K de la que los early adopters nunca pudieron disfrutar

Para 2015, el precio de los televisores 4K había comenzado a caer a buen ritmo, y mucha gente comenzó a adquirir televisores con la Ultra Alta Definición. Sin embargo, la gran novedad en calidad audiovisual de esta generación, que aportaba incluso más que el 4K, nunca llegaría a esos televisores más baratos. Hasta el CES de 2015 no se presentó la UHD Alliance, un consorcio en el que participarían los principales fabricantes y productoras de Hollywood, y en el que se sentarían las bases del 4K UHD de los años venideros. Porque sí, en 2015 todavía no estaba claro qué pasaría con el Blu-Ray 4K, y apareció un término, HDR, que era conocido en fotografía y bastante desconocido en vídeo, y lo cambiaría todo. Más tarde, la UHD Alliance definió los estándares HDR para OLED y LCD.
Frente a anteriores veces en que el marketing se apoderó de la industria, del HDR se supo pronto que sería lo mejor que traería consigo el 4K. A día de hoy sabemos que tanto en vídeo como en videojuegos, más allá de la resolución, el detalle en sombra y en altas luces que deja el HDR10, el HDR10+ y Dolby Vision, estos últimos apoyándose en metadatos escena a escena, es espectacular, hasta el punto de que en películas antiguas remasterizadas nos permite ver más información en esas partes de la imagen que cuando fueron mostradas hace décadas. Pero HDR era mucho más que picos de brillo muy alto en fuegos y explosiones, era una nueva forma de entender el color.
El anterior estándar de color de la industria, Rec.709, si bien podía seguir maravillándonos, quedaba muy mejor de un espectro de color moderno, más vivo y sobre todo, más cercano a la realidad que perciben nuestros ojos. Si en vídeo en 8 bits bajo Rec.709 se podían emitir 256 sombras por cada color, en Rec.2020 es posible mostrar 1.024 sombras de cada color. Quien comprase una televisión 4K de gama alta antes de 2015 nunca podrá disfrutar de esta mejora generacional muy presente en el streaming y en el formato físico.
HDMI 2.1, la guinda para despedir al 4K

Desde mi punto de vista, los televisores 4K alcanzaron su madurez con el lanzamiento de los primeros que proporcionaban un gran HDR, pero eso no quiere decir que no hayan seguido mejorando. Sin estar a un nivel de importancia similar, la guinda a las mejoras que ha sufrido el sector desde 2013 es la llegada del HDMI 2.1, que LG implementa al completo en su gama alta desde el año pasado.
Con HDMI 2.1, por una parte se da soporte a todas estas resoluciones y tasas de refresco: 4K@50/60 Hz, 4K@100/120 Hz, 5K@50/60 Hz, 5K@100/120 Hz, 8K@50/60 Hz, 8K@100/120 Hz, 10K@50/60 Hz y 10K@100/120 Hz. Por otra, más allá de números, destaca la llegada de VRR (Variable Refresh Rate), una técnica de refresco adaptativo que sincroniza las imágenes de la fuente con el televisor, lo que aumenta la fluidez de la imagen.
Para los más jugones, otra gran ventaja es ALLM (Auto Low Latency Mode), que reduce la latencia de forma automática y permite que no haya que seleccionar el modo juego para disfrutar de una experiencia muy buena en gaming. Hay mucho más en el nuevo estándar, que sirve para coronar un largo camino que empezó en el vídeo y acaba centrándose más en funciones que explotaremos en la próxima generación de consolas.
Todos mis años de espera desde que llegó la madurez se explican con varios factores como querer un panel grande y no tener una casa donde estoy de manera fija pero, sobre todo, desde el punto de vista económico. Quería OLED de 65" y me marqué un precio fijo por encima del cual no compraría. Este año se alcanzó con una oferta, y me decidí. Estoy muy satisfecho con la compra y soy consciente de que no es el producto definitivo, porque incluso en 4K otros seguirán recibiendo mejoras.
Pero, de lo que estoy convencido, habiendo seguido de cerca la travesía del 4K, es que he comprado en un momento óptimo, habiendo disfrutado mucho hasta ahora de las bondades de Full HD, que no han sido pocas. Para algunas personas este salto puede haber sido algo tarde, y me alegro por quien lleve años con esta resolución y HDR. Por mi parte solo puedo decir que tengo mucho de lo mejor del mercado a un precio que hace siete años era impensable (y las carencias eran enormes, como hemos visto), e incluso hace tres también. Esperar ha tenido su recompensa.
Qué podemos esperar del 8K

Durante todos estos años de 4K he podido probar, por trabajo, las mejoras que iban llegando a los televisores y que los iban haciendo mucho más capaces en cuanto a funciones que los primeros modelos. Y realmente, que aquellos tuvieran carencias no es más que la historia de la tecnología: los productos van adoptando nuevos desarrollos, y con el tiempo son más completos.
Lo que ocurre con los saltos generacionales es que al principio creemos no necesitarlos, pero los fabricantes publicitan sus novedades como si lo anterior ya no fuera suficiente. Pasó con el 3D, pasó con las pantallas curvas y seguirá pasando, porque también es un proceso de ir investigando e incorporando lo que creen que puede beneficiar a la experiencia.
El caso es que durante mucho tiempo, e incluso a día de hoy, la resolución 1080p con buena calidad me sigue pareciendo más que excelente, y el 4K algo accesorio (algo que no me ocurre con el HDR). El 8K hace que piense que el incremento de detalle percibido será incluso menor en el día a día, y en ese sentido creo que los fabricantes aciertan promocionándolo para tamaños de pantalla enormes. Sin embargo, y creyendo que el 8K llegará a televisores de menor tamaño, pienso que lo que viviremos con esta resolución es un Déjà vu.
En cierto modo, la historia se repite

Por una parte, ya estamos viviendo ese Déjà vu. El contenido 8K escasea enormemente más allá de YouTube. El soporte de 4K llegó a Netflix en 2014, un año después de que los televisores comenzaran a venderse más en masa. Con el 8K, es poco probable que en 2021 podamos reproducir películas y series en streaming a dicha resolución, en un momento en que muchísimas películas que llegan con Blu-ray UHD, en el fondo lo hacen con 4K falso, pues están masterizadas a 2K y posteriormente escaladas hasta 4K. Si esto sigue ocurriendo cuatro años después del lanzamiento de los discos físicos, imaginemos cuánto queda para ver 8K real en streaming, en tiendas digitales o en formato físico.
A favor de todos los televisores 8K que están llegando está que, gracias a sus procesadores de imagen y a algoritmos de escalado muy mejorados, el contenido 4K e inferiores no se ve mucho peor que en televisores de resolución nativa, salvo que pongamos mucho énfasis en ver la diferencia. Sin embargo, estaremos pagando, antes de la popularización de la tecnología, un precio bastante más elevado que por lo equivalente y maduro en 4K.
Respecto a conectividad, los televisores 8K están llegando relativamente bien equipados, pero volviendo a demostrar que quizá es mejor esperar a una madurez de HDMI 2.1 con implementaciones completas y en todos los puertos. Samsung, por ejemplo, lanzó la Q900R sin HDMI 2.1, y ha tenido que ofrecer cambios de su sistema One Connect para poder dotarlas del nuevo conector. Pero incluso en la nueva Samsung QLED Q950TS que hemos analizado recientemente, de sus cuatro puertos HDMI, solamente uno cuenta con la especificación 2.1.
Algo parecido ocurre con la Sony MASTER Series ZG9, que de serie solamente cuenta con puertos HDMI 2.0. Por actualización llegará el HDMI 2.1, pero sin soporte de VRR o ALLM, dos funciones muy importantes en gaming para la compañía, dado que es el fabricante de la PS5. Por el contrario a todo esto, la LG C9 y sus hermanas tienen HDMI 2.1 con soporte a todas sus funciones desde el año pasado.
Todavía falta por aclarar qué es 8K real, y no sabemos qué llegará en el futuro para no ser solamente más resolución

Para definir cómo debe ser un monitor 8K, hay dos criterios que sigue la industria. El propuesto por la CTA (Consumer Technology Association), organizadora del CES, y el de la Asociación 8K. En ellos establecen, por ejemplo, que un televisor 8K debe contar con una resolución nativa de al menos 7.680 x 4.320 píxeles (cuatro veces más alta que 4K y 16 veces Full HD(, o que deben ser capaces de reproducir con una cadencia de 60 fotogramas por segundo. En realidad, como ya explicó mi compañero Juan Carlos, los requisitos de ambas están alineados aunque no sean idénticos, y no suponen un problema ni crean conflictos.
Sin embargo, hay otro actor en cuanto a estandarización, el ICDM (International Committee for Display Metrology) que asegura que los televisores de LG cumplen con la modulación de contraste que debe tener el 8K, mientras que los de Samsung no alcanzan el mínimo exigido. Como nos contó Luis Navarrete, de LG España, "La modulación de contraste no tiene nada que ver con el contraste. No mide contraste; mide resolución. Mide cómo de distinguibles son los píxeles contiguos a diferentes niveles de entrega de brillo". Esta valor, según ICDM, debe superar el 50%, algo que LG está haciendo con un 90% en las OLED, Sony con un 80%, pero que Samsung no está logrando, quedando con un 12%. Desde la compañía surcoreana aseguran que el problema es que no se está midiendo bien.
Otro problema relacionado con el 8K es que algunos fabricantes como Xiaomi y Honor están lanzando televisores con el nombre "8K Ready", siendo televisores 4K. Lo que significa dicho nombre es que son televisores capaces de reproducir contenidos 8K en su panel 4K, lo que implica que sus usuarios podrán visualizar dichos contenidos una vez desembarquen en las plataformas.
En cualquier caso, todos estos ejemplos de pequeños desacuerdos o carencias de los actuales televisores 8K nos sirven para prever que en pocos años todos los televisores cumplirán con todo lo esperado, como pasó tras el lanzamiento de los primeros 4K UHD. Así, esperar puede tener sentido, porque además de lo que a día de hoy no se implementa por completo, aún no sabemos cómo evolucionará el HDR bajo el 8K, qué nuevas especificaciones y avances en calidad de imagen llegarán en los próximos años, tal y como hemos visto que han ido llegando al 4K durante el período que hemos repasado. Nos gusta tener lo último, y lo último y más equilibrado, hoy por hoy, está en 4K.
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Usuario desactivado
Yo sigo con mi TFT de 2001 con resolución 1080i.
Si queréis os cuento mi experiencia esperando 19 años para comprarme un OLED 4K.
victor-bcn
Esto de la resolución en los televisores ya lo hacen como el que hace palomitas o Xiaomi fabricando móviles .
Todo está enfocado a vender y pillar al usuario desinformado que comprara un producto que no podrá usar como tal.
De que sirve comprar un TV 8k si no hay contenido,y es más,me atrevo a decir que no hay ni buen material apenas en 4k real.
Yo tengo un TV 4k y no tengo ni pensamiento en cambiarlo viendo en cómo está todo enfocado,calidad la tienes en algún modelo que otro y escasa.
Como el 5g ,pasa lo mismo,venden móviles más caros por qué tienen la tontería del 5g y solo Vodafone lo soporta y a medias.
Están provocando que al final el usuario se canse y bajen las ventas de todo por qué todos vemos que ya la calidad no va por delante .
Quién se compra un 8k a sabiendas que no lo va a ver?
Que todo lo que va a ver es reescalado por el televisor,es de locos.
Pondría tantas cosas malas que veo en todo que no acabaría y soy de los que me encanta la tecnología,la imagen ,el sonido,pero cuando veo que me quieren engañar,apaga y vámonos.
palsanz
Hasta que no vea los Oled 4K a 300€ sin que se quemen pueden esperarme tranquilamente que aguantaré con mi Led 1080p unos años mas.
Badgar Blak
¿4K? ¿8K? Muy bien para quien tenga esos intereses. Por mi parte, dispongo de esta maravilla: LG LED de 43", comprada por unos 300€ en 2015, aprovechando una oferta. Características principales:
- Full HD.
- un único HDMI.
- un SCART.
- un USB.
Review tras 5 años de uso:
La imagen es buena, se oye bien y para ver vídeos de YouTube o películas en "streaming", ofrece una calidad más que decente. Ocasionalmente, se utiliza para reproducir DVD o VHS o jugar con las Nintendo Wii y 64, todo con excelente resultado. Le puse el segundo modelo de Chromecast en 2016 y un Lightberry meses después y nunca he sentido que me falte televisión en absoluto. Jamás ha presentado fallo alguno, no pesa una "miaja" y es lo bastante grande para disfrutarla a 2,5 metros, que es la distancia de mi sofá a la pantalla.
Único pero que le pondría: ausencia de conectores por componentes.
No me opongo a que mejoren y aparezcan nuevas tecnologías, pero hasta que mi TV me abandone, le seguiré dando un hogar y creo que falta bastante :D
sanj
Yo, los 4K, 8K y "futuros" K, salvo en los países de las marcas, Japón y Corea del Sur, donde cuando aquí ni soñábamos con la Alta Definición ellos ya emitían contenidos (por ejemplo, si no me equivoco, en esos países los JJ.OO. de ¡Barcelona 92! ya se vieron en HD) y se preocupaban de ir aumentándolos... me parece sólo "un caramelo hueco por dentro".
Aquí (y en gran parte de Occidente), me temo que seguirá siendo más una estrategia de marketing que una realidad.
😔🤔
falconx
Gente triste y pobre justificando por qué no pueden acceder a productos de lujo.
Asumidlo, y seréis más felices.
dsa10
Lo único bueno del 8k es que tirará por los suelos el precio del 4k aún más. Igual es hora de ir pensando en cambiar mi telefunken 720p de hace diez años, aunque me da por culo hacerlo sin que se estropee.
mussgo182
Totalmente offtopic:
Siempre tengo el adblock desactivado en esta web pero últimamente su publicidad es horrible, su servicio de Amazon Ads me muestra un banner permanente que abarca la mitad de la pantalla, y sin botón de cerrar ni forma alguna de quitarlo.
saulodetarso
Pues yo sigo con mi TV de Plasma que además de TV es calefacción y no veas lo que me ahorro en invierno.
tychusfindlay
Otro excelente publireportaje para las Oled de LG, plas plas, como siempre un vende motos.
Pero de los quemados mostrando contenido HDR con el brillo del Oled al máximo no hablamos.
Que pesados todos los medios vendiendo la moto de los TV Oled, que solo valen para una cosa, ver pelis con la luz del salón apagada y sin poner más del 70% de brillo máximo del panel.
Los TVs LCD de Sony y Samsung me parecen mucho más polivalentes y con la misma calidad general de visionado ya que las Oled solo son mejores en escenas muy oacuras, en escenas claras o en grises pueden dejar mucho que desear y encima se te puede quemar fácil con contenidos HDR si no gastas cuidado y esto no lo cubre la garantia de LG.
Un Oled con un brillo medio más alto de 300 nits se puede quemar en apenas 8 semanas , solo hay que ver el estudio de Rtings.
He tenido una Full HD LCD de gama media-alta de Samsung desde 2008 y hace unos 2 años la vendí a un amigo y sigue funcionando perfectamente a día de hoy, un Oled si le das caña de verdad no te dura ni 4 años.
vinsuk
Pues cuídalo y úsalo solo para ver pelis o series no vayas a quemar la pantalla.
pezo
Muchos conocidos han comprado tv de gama media-alta 4K y tamaños de mas de 50 pulgadas,por que el la tienda les ponen esas imágenes sobre saturadas de color que llaman mucho la atención de la gente que va a comprar y realmente no sabe mucho del tema,luego llegan a casa y ponen el tdt a 576 0 720p o la catalina de fullhd (comprimidisimo) que nos ponen en la tv y la gente pone el grito en el cielo de como se ven los pixeles tamaño dinosaurio.
Realmente nos venden cosas que no necesitamos y lo mas fuerte es que las compramos.
dbrel
La verdad no me vuelve loco el 4K ni el 8K ni nada en lo que respecta a resolución, si al procesamiento de imagen que me gustaría que haya 1080p con sistemas HDR y otros procesos de visualización más "realista", pero bueno, ya fueron sacando el 24p para poner el adefecio de los 240hz o 200hz que de todos modos producen un lag terrible en las escenas con movimientos suaves.
salomon100
Pues para mi no llegará la madures absoluta a los televisores 4K hasta que sean compatible con los nuevos codec Av1 y h.266 por eso mismo que comentas en el artículo, porque no nos engañemos serán los codec en los que se emitirán además del contenido 8k, también buena parte del contenido 4K en Streming obteniendo mejor calidad que con el mismo contenido ofrecido en 4K con el codec h.265 a misma tasa de bit rate . Yo creo que en un año o dos, todos los nuevos televisores 8k y 4K serán compatible por hardware con este nuevo codec para esta nueva década del 20 a 30. Para la madures del 8k queda muchísimo, seguramente hasta que los televisores microleds se popularicen como los oled ahora
galexyaoi
Tras leer detalladamente casi todo el post, he de decir que todo esto ocurre por lanzar los nuevos televisores sin que se cree al menos una miniserie de 6 capítulos de 1 hora en 4k. Y es que está claro que crearon los 8k pensando en reescalar hasta algún contenido 5k, si no, supongo que hubiesen esperado unos meses más. Ahora, el problema va a ser siempre lo mismo, el contenido no va tan rápido como los televisores, vamos que ni hay series como Embrujadas etc en Bluray, ni hay ninguna seriecilla diaria de 25 capítulos para canales 4k en prueba y el 8k hasta que no saquen a la venta discos duros con películas 70mm en su máxima resolución, por que se querían cargar el formato físico. Aunque tal vez con lo del covid tengan que ir para atrás y seguir tanto con el BD, BD4k y la tdt, por que no creo que la gente pueda permitirse mantener tanta plataforma + el coste de Internet.
Así que en mi opinión, deberían hacer las mejoras por ahí, o sea tdt HD/4k y alguna serie más en BD para quien se lo pueda permitir por ahora.
sanamarcar
Pero si las pelis top del 2019 cantan sus CGIs en FullHD y con presupuestos brutales. Pues en 4K hay que ir muy fino para disfrutarlo. Yo estimo en series con ganas si se le puede sacar partido, de hecho he visto alguna cosilla y se disfruta, cuando no estás con la historia. Porque a mi cuando lo que me cuentan me interesa, la resolución la crea mi atención.
No sé mucha tele para tan poco contenido de calidad.
Es mi opinión xD.
Y con juegos mover 4K fluido puede pedir 500W y 2000 pavos xD y 32GB de VRAM (las consolas se quedarán a la mitad pero a 30 fps). Pongame 8K. Pues eso 2000W y 128GB VRAM.
Lo normal en una habitación de 10-15 metros es que mueras chamuscado.
Bienvenidos al futuro!
frg92552
"Pero, por todo lo que hemos ido viviendo, tras tanto tiempo, pienso que adquirir esos televisores en un estado tan verde quizá no fuera la mejor idea."
Nunca es buena adquirir las tecnologías en sus etapas de comercialización iniciales. Lo que pasa es que a los que nos gusta la tecnología nos deslumbran estas novedades y queremos tenerlas YA. Pero evidentemente cuando dejas que pase el tiempo y la tecnología madure te encuentras con que tienes un producto mucho mejor y por mucho menos dinero.
iraes
Salvo para sibaritas, todo apunta a que la distribución masiva de contenidos vendrá por parte del streaming. Si tenemos en cuenta que aún hay problemas para servir 1080 en condiciones óptimas...
ZellDich
haber, todo depende de para que quieres una tv, si es para ver canales de no pago, con una full hd, sobra, eso si recomiendo las led por bajo consumo.
Si tienes contenido 4k con canales de pago,netflix .... pues depende del tamaño de la tv, te sera util o no, minimo tv 50 pulgadas.
Por mi parte, prefiero mi tv 3d, q me parece mas util q el 4k, y siento q no triunfara esa tecnologia, ahora se dedican todos los esfuerzos a resolucion..
Ibrahim Diaz
Yo llegue a comprar un Sony A1 55 y me espere bastante, para el cliente común fue un producto no tan llamativo y con un gran problema por su estante. Para mi es una maravillosa pieza de ingeniería de Sony. Lo uso para ver Netflix en 4K y algún juego de PlayStation 4 Pro y sin pensarlo dos veces y la mejor TV que tenido hasta el momento. Los únicos problemas son control remoto y Android TV que es lento y no es para nada fluido.
Sulfuro
Acabo de dar el salto de HD a 4K con la nueva LG Oled CX y un monitor 4K con HDR 600, y estoy esperando el Sonos ARC para tener la experiencia completa. El 8K aún le falta mucho camino, no creo que está generación de consolas ni las siguientes puedan con 8K a 60FPS. Tendrían que vendernos maravillas para que pasemos al 8K o que los precios bajen bastante, pero en cualquier caso facíl le faltan unos 10 años para que se algo común.
fcojavier.blancasanc
Yo tiro de proyector de xiaomi smartproyector,apk tdt Channels o iptvs legales de tdt con Android 9 y pantalla de 100" y por poco más de 450 euros ya tengo todo en 4k hdr y dolby
Usuario desactivado
Los early adopters, son los que pagan el desarrollo, sin ellos no abría 4k.
Además no hay contenido porque es más costoso hacer videos con mas resolución. Se necesitan mejores cámaras, computadores y más horas de render. Entonces para que haya más contenido todo tiene que avanzar, no solo el panel del televisor.
kiafan
La primera marca que lanzó el FALD en Europa fue LG.
Año 2011
https://www.google.com/amp/s/www.tuexperto.com/2011/09/02/televisor-lg-cinema-3d-lw980s-con-nano-full-led-y-smart-tv/amp/
dertms
Has esperado 8 años por ser un cutre
bernymoon
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