Hablar de los videojuegos como una industria pujante, que va camino de pasar los beneficios de la música y el cine, que genera beneficios multimillonarios a costa de un gran riesgo o que ha sido siempre un punto de inflexión en cuanto a nuevas tecnologías – el primer reproductor de DVD de media España fue una PlayStation 2–, todo esto, sería caer en tópicos.
Es bien sabido que el medio audiovisual del siglo XXI es muy rico en creaciones y recaudaciones, que es variado y no se corta con ningún género, pero eso no ha impedido que muchos de los jugadores se obsesionen con un único título o franquicia, algo que está pelín mal visto.
En otras formas de ocio, esto es algo mucho menos probable. No hay personas que lean constantemente el mismo libro todas las semanas o que vean la misma película en bucle todos los días. Y si lo hacen, no es posible comparar su compulsividad con la del jugador constante de Call of Duty, Minecraft u otros videojuegos.
Esto se debe a un aspecto único de ciertos videojuegos: pueden ser casi infinitos. Ciertos títulos emplean esquemas programación y de diseño que permiten estar en los mismos escenarios, con el mismo número y tipo de personajes y con poderes idénticos o similares, pero obtener siempre resoluciones distintas al reto que se pone por delante. Ya sea matar a todo el equipo contrario, dominar una posición en el nivel, secuestrar/rescatar a unos prisioneros o acabar con un jefe final muy, muy poderoso; ciertos videojuegos se las apañan para no repetirse del todo.
Es lo que se identifica como la ‘emergencia’ del videojuego, la capacidad que lo caracteriza y diferencia por encima de los mandos y los gráficos en alta definición, y que viene a explicar cómo una situación tiene muchas, muchas soluciones a pesar de contar siempre con los mismos elementos. Es como si te pusieran unas piezas de un puzle y pudieras resolverlo cada vez de una manera ligeramente distinta. No es de extrañar, entonces, que un solo videojuego pueda mantener enganchado a un jugador durante 100, 1.000 o 10.000 horas.
Sin destino fijo

Mi propia experiencia os puede servir como ejemplo: he jugado más de 400 horas a un videojuego llamado Destiny, y no estoy ni de lejos entre los que más han jugado.
Se trata de un título creado por Bungie, el estudio de videojuegos que anteriormente dio al mundo una saga muy conocida llamada Halo. Destiny es una traducción al videojuego de ideas de Star Trek, Battlestar Galatica y Star Wars, pero con una obsesión por conseguir armas y armaduras exclusivas con cualidades únicas. Y de fondo una historia sobre la lucha entre la luz y la oscuridad que no importa a casi nadie a estas alturas.
En este juego, hay varias misiones diarias, eventos semanales, eventos para los fines de semana, eventos que ocurren un solo día o dos a la semana, y todo está conectado online, por lo que se puede colaborar con amigos, ya sea en misiones normales, en otras más especiales o en grandes misiones colaborativas que exigen 6 jugadores, que se llaman raids y que se extienden durante horas y horas.
He pasado 400 horas haciendo esto sin prácticamente tocar otros videojuegos a pesar de que las misiones se repetían y de que las recompensas que me daban no eran casi nunca satisfactorias, sin importar la dificultad del reto que hubiera superado.
Ese ‘casi nunca’ es la clave de este juego, pues funciona como una máquina tragaperras: justo cuando estás cansado y has invertido todo tu dinero, en este caso, todo tu tiempo, obtienes un objeto que te anima a seguir jugando a pesar de que no es lo que querías, pero es algo. Y como no estás solo en esto, pues siempre hay otros jugadores y amigos a tu lado en tu misma situación, nunca terminas de salir de ese bucle de “venga, la siguiente sí que sí”.
Esto no es casualidad, pues sus programadores y diseñadores han estado asesorados por psicólogos conductuales para encontrar los porcentajes de recompensa y los diseños de escenarios y enemigos que nos tienen como al perro de Pavlov delante de la pantalla, esperando la siguiente recompensa, la cual encima casi nunca es la que buscas. Es la aleatoriedad de la recompensa la que engancha, por irónico que eso parezca, pues la esperanza del gran premio siempre está ahí.
Destiny tiene un grave problema ahora entre manos, consecuencia de los chutes constantes que sus jugadores requieren: no pueden producir contenido suficiente y los jugadores se están enfadando y cansando, aunque no sin antes protestar constantemente porque no hay nuevas expansiones de pago. Servidor dejó el juego no por enfado, sino por ver que realmente repetía lo mismo una y otra vez. Si hubiese nuevo contenido, ahí seguiría. Cuando lo haya, seguro que vuelvo.
Sea como fuere, la psicología de las conductas adictivas se ha aplicado muy a menudo en el desarrollo de videojuegos, y Destiny no es el único caso. Quizá es uno donde se ha usado de forma más desvergonzada, pero Blizzard lleva mucho tiempo jugando con la obtención aleatoria de objetos importantes en juegos como Diablo II y alcanzó un punto álgido en World of Warcraft, el gran representante de rol multijugador online.
‘El WoW’

Adrián es artista 3D en un estudio de videojuegos y fue un jugador muy enganchado a World of Warcraft. “En mi época de mayor enganche llegaba a jugar unas 8-12 horas diarias. Básicamente, era jugar todo el día”. A quien le sorprenda semejante cifra, la media de juego de World of Warcraft era en 2013 de unas 3 o 4 horas al día y en 2012, se habían jugado unos 6 millones de años al juego. El ser humano moderno lleva sobre la faz de la Tierra 200.000 años, por compararlo con algo.
Para Adrián, jugar tanto no era un problema… hasta que lo fue: “En su época, no creía que estuviera dejando ninguna actividad de lado por jugarlo, pero con los años me he dado cuenta de que sí. Mi vida social en persona era una de ellas. Aunque al ser un MMO, mi vida social hacía por internet y he conocido a mucha gente con la que aún estoy en contacto; me arrepiento de no haber conocido a otras personas de mi propio entorno. Los deportes y actividades físicas eran otras actividades que daba de lado.”
Como primer gran RPG que se jugaba online y que exigía colaborar con muchas personas para conseguir los mejores equipos y superar las misiones más duras, World of Warcraft tuvo un éxito inmenso, y lo jugaban en su mejor momento, en torno al año 2010, 12 millones de personas. Diez años después, la cifra ha descendido a en torno los 5,5 millones.
¿Y por qué no jugaba a otras cosas? “Tenías que jugar todos los días, conseguir tus objetos para la raid de esa noche, prepararte. Si no lo hacías, no eras competitivo y te quedabas atrás porque llegaba otro que le dedicaba más tiempo y era él el que iba a ir en tu lugar.”
World of Warcraft fue todo un fenómeno y siempre fue acusado de crear adictos. Aunque los estudios no se ponen de todo de acuerdo sobre si existe dicha adicción o no, sí existe una idea colectiva entre muchos jugadores de que existen adictos a los videojuegos igual que existen alcohólicos o toxicómanos.
“Adicto me parece una palabra muy fuerte y no sé si yo he llegado a ser adicto. Lo que yo entiendo por adicción es que no puedes dejar algo, y tras haber podido dejarlo de un día para otro, o poder no jugar durante días y no sentir nada, yo no me considero un adicto. Sí un viciado, pero no sé si ambas cosas tienen algo que ver.” Adrían no lo ve así, exactamente.
Él pudo dejar ‘el WoW’ sin problemas y sin echarlo de menos cuando ya no le supuso un reto. “Aún no se por qué no lo echaba de menos a pesar de que había pasado una gran parte de mi vida jugándolo. Imagino que lo facilitó la llegada de más juegos online y poder disfrutar de más retos, pero esto es solo un pensamiento mío y creo que nunca encontraré la razón de por qué no lo echaba de menos”.
Tanto él como yo, cuando hemos visto que el reto de fondo del videojuego se esfumaba, pudimos abandonarlo. Pero ambos somos ‘jugones’, hay otras personas que juegan sin más y que no se consideran dentro de ningún grupo de apasionados por el medio.
Las frutitas

Seguro que más de una mente perversa ha asociado el caso de Adrián a la imagen que venden los prejuicios que todavía existen sobre los jugadores que emplean muchas horas delante de un ordenador o consola. Nadie ha mostrado al jugador del WoW de forma más cruda y perversa que South Park, pero las personas que juegan mucho a un solo juego tienen perfiles muy variopintos.
Carmen no quiere que use su nombre real por vergüenza a que sus hijos, que parecen leer lo que se publica en esta casa a menudo, sepan que ha hablado conmigo sobre lo que ella cree que es un problema: que juega mucho a Candy Crush Saga.
No creo que haga falta introducir a Candy Crush Saga, el juego de enlazar frutas de vivos colores durante cientos de niveles y que es desde hace tiempo uno de los nombres más habituales de las listas más descargados en móviles de todo el mundo. Tiene tropecientos spin-offs.
Carmen trabaja en una empresa relativamente grande, tiene un puesto de responsabilidad y unas 10 personas a su mando, pero no se atreve a jugar en público durante los descansos. “No está bien visto que una mujer de mi edad juegue, pero como me gusta y entretiene mucho, lo hago a escondidas, a veces hasta de mis hijos”.
Cada día es más habitual jugar en el metro o en los ratos muertos esperando a alguien, esto se ve mucho por la calle. “Sí, es verdad que en público me da más igual. Les parezca bien o mal, no saben lo que hago porque se trata del teléfono. Veo a mucha gente a diario jugándolo, así que imagino que está más aceptado”.
¿Por qué esconder entonces que lo juega? “Porque lo juego demasiado. Sé que emplear cada rato muerto que tengo en el Candy Crush o los otros juegos parecidos que hay no puede ser bueno. Lo mismo con Animal Crossing, si mis compañeros supieran que esa consola de mi bolso no era de mi hijo, se avergonzarían de trabajar conmigo y no me tomarían en serio”.
Carmen jugó bastante a Animal Crossing en Nintendo DS, pero no quiere hablar de ello porque ya lo ha dejado. “Jugué muchísimo y me parece un juego encantador y bonito, no suele haber muchos así, por eso no jugaba prácticamente a otras cosas”. Sabe que hay dos nuevos juegos de Animal Crossing en Nintendo 3DS, pero decidió no comprar la consola ni los juegos.
Los prejuicios que se tienen en torno a las mujeres y los videojuegos, que algunos grupos intentan erradicar y otros afianzar, no parecen tener base a día de hoy. Las mujeres son un 52% del total de jugadores del mundo, según algunos estudios. Otros reducen la cifra de mujeres que dicen tener una consola en casa al 42%, en comparación con el 37% de hombres de EEUU.
Al comentar esto a Carmen, responde que “no me importa, siento esto como algo individual y no quisiera compartirlo con otras personas. Aunque mis hijos saben que juego a este juego, y eso no me importa, el problema es lo mucho que lo hago y necesito”. ¿Se considera ella adicta? “He fumado durante años y lo he dejado con muchos sacrificios. Hace unos meses, se me rompió el móvil y no me pasó nada por no jugar. Lo eché de menos, pero no tenía una dependencia ni nada de eso”.
Hazte con todos

Jugar a videojuegos para pasar el rato es lo más normal del mundo, al margen de cuánto tiempo se emplee o de si solo se juega a una cosa. Algunos jugadores han sabido sacarle un partido extra a su inagotable pasión, como es el caso de Melkor, el fundador de Pokéxperto. En su DNI, pone que se llama Jorge Puyol, pero Internet es su dominio y ahí se le conoce por su mote y por su labor organizando torneos de cartas – Pokémon es un videojuego, pero hay una adaptación a cartas también muy popular.
“Pokéxperto nació cuando todavía no habían salido los juegos Rubí y Zafiro en Europa. [La tercera generación de juegos de Pokémon, ya hay seis]. Recién empezaba a utilizar Internet y [...] ver que había más cosas que descubrir en Pokémon, que la gente no conocía por aquel entonces, fue lo que me animó a retomarlo como un reto de descubrimiento. [..] Así aprendí muchas cosas ocultas de los juegos y eso hizo que poco a poco fuera sabiendo más de los juegos, hasta que empecé a volcar todo eso en lo que ahora es Pokéxperto.”
Aunque Melkor reconoce que durante un tiempo dejó Pokémon “por considerarlo infantil”, su opinión cambió con sus descubrimientos por Internet. Su planteamiento como fan de una de las franquicias de videojuegos más rentables y populares de todos los tiempos, con 277 millones de juegos vendidos en 20 años, es bastante particular. “Mi concepto de "conseguir" un Pokémon es algo que hago cubriéndolo en mi web lo mejor posible. Si luego lo consigo realmente en el juego no es una prioridad. Sé que si me pongo a ello lo conseguiría de manera rápida, pero tampoco encuentro siempre ese tiempo.”
Pokémon siempre ha estado caracterizado por la captura de criaturas. Hacerse con todos ahora implica capturar 721 criaturas, y este año habrá más; pero muchos jugadores están más interesados en el aspecto combativo del juego, en poner a criaturas especialmente criadas para luchar, lo que requiere bastante tiempo y paciencia: el diseño inteligente de Pikachus implica matemáticas y genética. No es broma.
Aunque esto le gusta mucho, sobre todo en lo que a los combates con cartas se refiere, lo que más engancha a Melkor es cubrirlo todo y mantener informada a su comunidad. “Mi principal motivación es competitiva. Ya no dentro del juego, que también hasta cierto punto, sino en todo lo que rodea a la comunidad de jugadores, etc. Busco cubrir los juegos de la mejor manera posible, hacer buenas guías, ser rápido con las noticias, organizar eventos, etc. He transformado la competición interna de los juegos en un reto en la vida real, supongo.”
Cada uno es un caso

Adrián no se considera un adicto, sino alguien ‘viciado’ que juega mucho a videojuegos, en parte porque es importante para su trabajo, pero también para su ocio. Sigue jugando efusivamente a videojuegos online donde la comunidad es muy activa, como el caso de DOTA 2. “Llevo más de 4.000 horas jugadas a DOTA 2, pero puedo estar días sin jugar al DOTA y no ha pasado nada”.
Melkor sí reconoce ser un adicto a Pokémon, pero no tiene un problema con ello: “sí que soy adicto a Pokémon. No ya como videojuego, sino en sentido más amplio. Tan sencillo como confesar que no puedo irme de vacaciones a un sitio sin Internet, porque me genera demasiada ansiedad no estar "al día" de lo que ocurre con Pokémon.”
Carmen no se plantea estas cosas: “A mí solo me gusta Candy Crush y los otros juegos parecidos, no creo que tenga una adicción tanto como que es un pasatiempo digital, una especie de puzle que ocupa mi tiempo y mi cabeza cuando no tengo otra cosa que hacer. No creo que me haya quitado jamás de hacer otra cosa, aunque sí podría hacer otro tipo de ocio en lugar de jugar, claro”.
Se puede discutir sobre si no sería mejor jugar a muchos juegos para obtener un bagaje más amplio sobre el medio, sobre si esas horas delante del DOTA 2 no estarían mejor invertidas en leer clásicos de la literatura o en ver cine, que algunos consideran artes superiores; o si este hábito lleva al sedentarismo; pero serían todo cuestiones relacionadas solo de forma indirecta al hecho de jugar a un solo videojuego: se puede hacer todo eso y jugar.
Tampoco está claro que las costumbres de este tipo de jugador se relacione con la 'adicción patológica’ a los videojuegos, por aquello de que no hay estudios claros sobre esa idea en sí y aún se debe investigar más.
Como no hay un diagnóstico, la idea del adicto a los videojuegos es un prejuicio y quizá no haya nada malo en que un jugador emplee muchas horas en un juego, siempre y cuando él mismo considere que lo que hace no le perjudica de otra manera. Al final, parece solo una manera de disfrutar intensamente de esta forma de ocio.
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kanete
Nadie duda de la estabilidad mental de alguien que se pase horas delante de la TV viendo "lo que echen" o por saberse la vida, obra y milagros de la folclórica de turno. Muchísima gente ha reconocido cogerle cariño a los personajes de una serie de TV que han estado años emitiendo. Nadie duda de que "lo normal" con 19 años es salir de casa en sábado a emborracharse como una cuba. Mucha gente entiende perfectamente, y lo respeta, que haya personas dispuestas a dar su vida al deporte, a pasarse horas de entrenamientos o a acostarse o levantarse a horas intempestivas por cualquier actividad deportiva.
Luego llegas a ese mundo real, tolerante con esas cosas que he citado anteriormente, y que levante la mano al que no lo han mirado con cara de "ya está aquí el rarito" por cualquiera de estas cosas:
- Reconocer que tienes TV porque la consola tiene que ir conectada a algún lado.
- Prefieres pasarte la noche jugando a Zelda que viendo "el-programa-de-la-prensa-del-corazón-que-emitan-ahora".
- Un buen sábado noche de invierno puede incluir abrirse una cerveza y sentarse a jugar a World of Warcraft.
- Puedas faltar a cierto evento social de poca relevancia porque tienes partida puntuada de Counter Strike a cierta hora.
- Tener como ídolo a Kojima.
He entendido perfectamente lo que se quería decir con el caso de "Carmen". Esa señora simplemente ha optado por un tipo de ocio no convencional, insinuando hasta incluso que está mal visto y que a ella, en su posición, no pueden verla haciendo esas cosas.
Situación a la que se ha llegado gracias a los medios de comunicación de masas, medios que tienen un gran poder y que saben que toda persona que está jugando con un videojuego no está consumiendo su producto y que le interesa mantener a todo el mundo alejado de ese mundo usando los pretextos que hagan falta. ¿Quién no ha visto nunca un reportaje con un presunto experto hablando de los peligros de la adicción a ellos? ¿Nadie recuerda al "asesino del Final VIII? ¿Ver un reportaje en las noticias sobre la violencia de los videojuegos y que 20 minutos más tarde empiece "Saw" en el mismo canal?
Por mi parte, todas esas opiniones me patinan. Y, "Carmen", si estás leyendo esto, mucho ánimo con la defensa de lo que consideras es tu derecho a entrenerte con lo que te apetezca. Por mi parte, si supiera que mi jefa lleva una Nintendo DS en el bolso para pasar sus ratos libres participando en su ocio de forma activa, más que siendo un mera consumidora y observadora de lo que otros quieren, seguramente la respetaría mucho más. ;)
licordesoma
El farmeo por el farmeo y las misiones repetitivas son una pérdida de tiempo. La cuestión es darse cuenta de ello cuando se está jugando. Hay decenas de juegos que te pueden aportar muchísimo más.
La vida del jugador es limitada y perderse joyas como Shadows of the Colossus por ejemplo por haberle dedicado cientos de horas a juegos de mecánicas vacías y repetitivas puede hacer que te arrepientas en un futuro.
gosta090
¿Soy yo, o en la primera foto del artículo está jugando con un vídeo de Youtube?
josepulido
En este país si pasas 1000 horas con un juego eres raro e infantilón, si las pasas de cañas en un bar eres normal.
Hechss
Interesante artículo. Personalmente, cuando un juego te absorbe de esas maneras creo que estás degradado tu vida. El vídeo de South Park no va muy desencaminado.
"Se puede discutir sobre si no sería mejor jugar a muchos juegos para obtener un bagaje más amplio sobre el medio", y bien que lo discuto. Hace cosa de una década yo jugaba a Los Sims como un condenado (bueno, el tiempo que me dejaba el colegio y las extraescolares, que tampoco era demasiado). Ahora me arrepiento de haber subyugado mi mayor afición a un único juego. ¡Hay tantas, tantas joyas! De verdad, hay maravillas en el sector, y me encanta poder probar una a la semana. La sensación es "lo que me he estado perdiendo", algo a que los del bando de los viciados podrían contestar "eso es que no ha habido juego que te haya llegado al corazón como WoW/CoD/Destiny/xxxx a nosotros".
Sigo jugando mucho pero me considero un "multiviciado". Mi récord en Steam son 80h en Tropico 4 y fuera de ahí no me he metido en ningún MMO del que uno no puede salir. Eso no va conmigo, aunque por supuesto cada uno gasta su tiempo en lo que quiere.
ferrium
Realmente creo que si es una adicción, que realmente sacamos escusas y nos inventamos todo tipo de cosas para disimularlo y no sentirse mal pero cuando dejas de jugar realmente cambia parte de tu vida. yo un gamer con 5110 minutos de wow en dos años se los puede asegurar.
javier.deblas
A ver quien supera a mi padre, que lleva desde que salió el Red Alert, en 1996, echándose mínimo una partidita diaria.
nakama
"no puedo irme de vacaciones a un sitio sin Internet, porque me genera demasiada ansiedad no estar "al día" de lo que ocurre con Pokémon.” Y esto señores es la definicion de adicto, cuando dejas de hacer cosas por tu adiccion...eso que decis alguno de que podeis pasaros dias sin jugar y no os sentis mal se lo he escuchado varias veces a cocainomanos prematuros..es muy facil ignorar un vicio cuando estas de vacaciones o cuando lo sustituyes por algo mejor como follar (o un videojuego nuevo :p). Lo cierto es que un vicio es un vicio...es una adiccion (fisica no..pero si psicologica) y todo el mundo tenemos una u otra, lo mejor es asumirlo para intentar mantenerla controlada y que no pase de ser una afición a la que le dedicas mas tiempo de lo normal. De ese modo aunque a veces te apetezca mas quedarte en casa jugando (quiza siempre te apetezca mas), puedes plantarte y decir: no, hoy voy a hacer esto otro que para jugar ya habra tiempo.
Por cierto mejor no hablar de los juegos que te obligan a estar conectado cada 2x3..como el clash of clans. Ya no es que te apetezca jugar o no en este momento, es que tienes que hacerlo si quieres avanzar
shibita
El paso de viciado a adicto es una línea muy fina. Yo hoy en día juego mucho a videojuegos, sobretodo a fifa, battlefield, the division y luego aisladamente a otros como Tomb Raider o forza, puedo jugar 3h al día y como ya han apuntado algunos qué tiene de malo esto respecto a quien se ve todo lo q echan por la tv o se conoce a todo famosillo que sale por la tele y sus amoríos varios?
Ahora bien, yo ahora juego mucho pero en su día tenía adicción, en su día estuve años enganchado a un juego de rol online, no era el wow, otro similar. Y mi vida se basaba en levantarme y jugar, comer y jugar, dormir y jugar, a todas horas. Faltaba a clases menos a las obligadas y era para jugar. Me decían de ir al cine y yo mr quedaba a jugar, damos una vuelta? No, voy a jugar. Ahí tenía una adicción, conseguí dejarlo y cuando volví a jugar me puse una única norma: Todo, absolutamente todo está antes que el juego. No voy a dejar de ver una serie por jugar, no voy a dejar de salir con unos amigos por jugar, no voy a dejar de dormir por jugar. Esa es la diferencia, mi tiempo libre en casa lo paso jugando, viendo series y leyendo; pero nunca más antepondré el jugar a un juego a quedar con amigos, ir al cine, o asistir a un cumpleaños.
Jugar muchas horas para mi es como cualquier otro hobby de generaciones mayores a nosotros q nos miran mal y luego se pasan horas viendo la tele o lo que sea, pero dejar que las horas de juego estén por delante de todo lo demás, sí, es una adicción.
thornillo
Felicitaciones por el articulo lo primero , luego como autentico viciado (juegos con mas de mil horas unos cuantos....) recomendaria para un proximo acercamiento el fenomeno f2p como a hecho que los juegos pidan mas y mas horas para alcanzar a los jugadores premium.
kinico
¿Este es el centro de apoyo a jugadores adictos de Xataka? Bueno aquí va mi historia.
Hola a todos mi nombre es Kinico y soy un adicto a los juegos en recuperación, me enganché al juego plantas contra zombis, al principio no creía que tenía un problema ya que pensaba que plantas contra zombis era la idea más estúpida del mundo, y luego sin darme cuenta mi árbol de la sabiduría había crecido 1500 metros, un día mientras celebraba mi victoria número 4000 en el jardín con piscina infinito, una voz en mi cabeza me decía.
Kinico, estas jodido te acaban de enganchar... Otra vez, primero fueron las canicas luego el trompo, el fútbolin, las revistas, los árcades, las revistas de nuevo pero xxx, los documentales y finalmente este estúpido juego flash al que juegas sin parar, yo me respondía, eso no es cierto no soy un adicto.
Estas loco?! Solo mirate llevas una semana sin ducharte ni cambiarte de ropa, en serio este lugar apesta a meados y a otra cosa más desagradable.
No es mi culpa no tuve tiempo de sacar al gato o limpiar sus gracias.
Y que van a pensar tu esposa y tus hijos que ejemplo les estás dando?.
No pensaran nada porque nunca me case y no tengo hijos, estoy solo.
Aaaa.... Bueno.... Entonces.... vamos a seguir jugando otro ratito para que no te suicides.
Afortunadamente pude sustituir una adicción con otra más productiva y ahora soy un feliz adicto a Duolingo con 12 asaltos diarios tres idiomas y una tercera ronda en inglés.
Pablosar
Pues yo llevo 893 horas de Titanfall y no parece que vaya a dejarlo. Generalmente lo juego los fines de semana, y no me da ansiedad o nada parecido no jugarlo entre semana, pero el fin de semana si lo extraño si no lo juego.
hexablast
Después de tener cerca de 2500 horas en Geometry Dash, no recomiendo a nadie viciarse con un juego
xato
Mis grandes vicios han sido (cronológicamente):
Age of Empires I y II: Jugando campañas, mapas aleatorios, partidas especiales, creando mis propios mapas, y partidas multijugador.
SimCity 3000 + 4: No paraba de crear ciudades!!
GTA Vice City + San Andreas: Un delito. A este par de juegos les habré dedicado cientos de horas.
Dungeon Siege II: Me lo pasé 3 veces completas (facil, mercenario y veterano creo que eran). Un vicio imparable.
Dragon Age + DLC's: Me pasé el juego con varios personajes. Me quedé cerca de las 300 horas.
Mass Efect I + II + III: Vicio puro. Una saga bestial excepto el final.
Borderlands + todos los DLC + luego Borderlands 2: También me pasé ambos juegos con varios personajes. No recuerdo las horas que me tiré, tranquilamente sobrepasé las 300 horas en busca de armas raras y demás.
Skyrim: Logré desarrollar casi todas las habilidades. También tela con el vicio, pero luego aburria mucho. Al final parecía un mundo de cartón piedra.
Minecraft: He dedicado más de 1000 horas en partidas survival, PVP y creación de mapas.
Y estoy convencido de que debo estar en la media de vicios. Por supuesto, he probado y me he pasado decenas de videojuegos que ni siquiera he mencionado. Pero hablando de horas invertidas, estos son los que se llevan la palma.
Saludos.
xoancg
Hace años, mi vicio estaba repartido entre FIFA y PC Fútbol. Luego estuve sin jugar a videojuegos y sólo lo hacía con los colegas, y eso que me habían regalado una PS2 de segunda mano junto con el PES (no recuerdo cual). Actualmente, sólo juego al PES en el PC (no tengo consola) y, muy de vez en cuando, doy un paseo por Star Citizen por curiosidad, para ver cómo va el desarrollo del juego. Puedo jugar durante días enteros o no jugar durante meses al PES, por lo que no me considero ni "viciado" pero sí hombre de un solo videojuego. ;)
psicoactivo
counter strike en pc...uff...viciotes...jugue hasta el 1.6...el source ya no me molo...le echaba entre 2-4 horas casi todos los dias entre semana...pero nunca deje de hacer otras cosas por jugar y lo deje de de un dia para otro
incaptus3
Siempre he pensado que existe un problema psicologico detras de todas estas personas que se "vician" con algun juego, serie, actividad, etc.
Podemos empezar por indicar que claramente no es sano pasar 1000 horas o mas jugando al mismo juego o realizando la misma actividad, menos aun que la persona que lo realiza se encuentre en algun estado mental de sano. No se puede dejar de vivir la realidad simplemente por dedicar mas tiempo a un "hobby" que a la vida misma.
Un ejemplo claro de lo ridiculo que puede ser hacer esto mirandolo desde otro lado es este: Yo soy aficionado a la fotografia, un hobby muy sano que te obliga a recorrer tu entorno y darle otro enfoque. Claramente nadie cuestiona mi salud mental en el hecho de que me pueda gastar horas enteras para tomar la foto que quiero o que pase horas editando; pero que pasaria si dia tras dia y hora tras hora pasara sacando exactamente la misma foto al mismo objeto, tratando de replicar la edicion todos dias de esta, haciendo records de que la edite igual que el otro dia pero en menos tiempo y ademas me jactara con el pecho inflado el tener 10.000 fotos iguales. No hay duda que en ese escenario me llamarian loco y no tardaria mi familia en llevarme al psiquiatrico.
Creo que es parecido cuando uno se vicia a un juego (de forma absurda por supuesto), al mismo juego jugandolo horas y horas, ademas de mostrar que soy el que lleva mas horas jugadas jugando a lo mismo con las mismas mecanicas como si fuera todo un logro. La locura y el problema psicologico detras de todo esto no recae en el hecho de jugar mucho a los juegos, si no la practica repetitiva de lo mismo mes a mes.
Dicho esto me gustaria criticar a los "gamers" que intentan comparar el viciarse a un juego con el ver television, hacer deporte, ver una serie, o simplemente leer. Tratando de jugar a la ley del empate con fenomenos sociales y culturales que tiene un trasfondo de accion (y de paso social) mucho mas amplio al de un videojuego, los cuales son atemporales en su manifestacion.
Quisas esto nos traiga a cuestiones morales sonbre lo virtual, y que tan valido es moralmente el disfrutar de un deporte como el futbol donde uno ve a personas reales en todo momento (lo que hace un efecto psicologico distinto al de ver situaciones virtuales claramente) a ver una partida de LoL en youtube, donde solo se aprecian mas que unos seres virtuales siendo controlados por humanos (y si es que).
A mi parecer la realidad fisica y tangible al rededor de la realidad vs la mera interpretacion y abstraccion de lo virtual genera un efecto que hace que las masas nieguen lo virtual y juzguen a quienes disfrutan de sobremanera esto.
El tiempo y la evolucion nos diran todo.
alejandromagn0
Yo tengo jugadas cerca de 4000 horas (cálculo tirando a mínimo) en world of tanks.
Me di cuenta y caí en la realidad, estas mierdas son peligrosas, divierten si, pero es peligroso.
Ahora que estudio, trabajo y hago lo que quiero, trato mucho de medirme para no viciarme tanto y si algo que agrada lo compro, lo juego y me quito de encima las ansias, para relajarse esta excelente jugar, pero no más de un par de horas
jujuan lolopez
Yo estuve muy enganchado en 2006 con Oblivion, y no fue hasta 2012 cuando otro juego me volvió a enganchar enfermizamente: Skyrim. Sólo espero que allá por 2018 haya aprobado ya mis oposiciones, porque como salga la 6ª parte de The Elder Scrolls me temo que dejaré todo de lado.
Xiaolu
Pues, después de jugar a multitud de títulos... de Amstrad CPC464 :P pasé a prácticamente solo uno, Diablo 2 Lord of Destruction: nunca me olvidaré de lo increíbles que eran las matemáticas detrás de ese juego (¿alguien llegó a ver la última de las 33 runas? ¡Era más fácil que te tocara la Primitiva!). Vicié bastante, pero aquello jamás se terminaba, nunca me caerían los mejores objetos, así que finalmente lo dejé, y con D2LoD, los videojuegos en general. Hasta el año pasado, que se me cruzaron los cables y me pillé un sobremesa. Ahora todo es Borderlands 2... ¡qué jueguazo!
augus1990
Suele pasar con todos los MMORPG.
hamta
B O R D E R L A N D S 2.
jusilus
"me arrepiento de no haber conocido a otras personas de mi propio entorno." Esto es una gilipollez. ¿Cuál es la alternativa? ¿Salir cada fin de semana a un bar, disco, cenar, etc. y tener las mismas conversaciones? Eso es un gasto de dinero exagerado. Juego como wow van geniales para no malgastar dinero a espuertas, tener una actividad común con muchos amigos, conocer gente nueva, ir a las kddas a verlos y hacer cosas juntos, etc. Que juegues al wow no significa que no puedas hacer todo lo demás.
Además, sólo tenemos una vida y el plan es disfrutarla. Si jugar 12 horas a un juego te hace disfrutar, no estás malgastando tu vida (aunque como no te cuides si es posible que lo hagas con tu salud).
Usuario desactivado
Un magnífico artículo.
Aporto varias cosas:
- En el juego entra lo que se llama hábito. El hábito es un mecanismo del cerebro para no tener que pensar una y otra vez las mismas cosas. Una vez creado un hábito, tenderéis a repetir el hábito sin pensar.
- Los juegos como World of Tanks que juegan con la psicología para enganchar al jugador se merecen el mayor de mis desprecios. Exactamente igual que quienes añaden aditivos al tabaco para que los fumadores se enganchen aún más.
Neopumper666
"World of Warcraft tuvo un éxito inmenso, y lo jugaban en su mejor momento, en torno al año 2010, 12 millones de personas. Diez años después, la cifra ha descendido a en torno los 5,5 millones."
A caray. ¿Ya estamos en el 2020?
bahamuth
Los juegos que generalmente ovacionan estos efectos son los juegos online estilo world of warcraft donde puedes pasar horas repitiendo cosas e igual te engancha porque tratas con otras personas personalizas cosas y vamos son juegos creados para pasar muchas horas repitiendo lo mismo.
Ahora en un juego single player es muy difícil porque su mecánica es avanzar hasta que lo acabas y la única forma de engancharte es volverlo a repetir o que tenga lo mismo que el punto anterior un modo online para repetir las cosas