Un equipo de científicos de las fuerzas de Estados Unidos ha probado con éxito un panel solar en el espacio con el que proveer de energía a la Tierra. Si bien panales solares ya hemos utilizado tanto aquí en la Tierra como en el espacio, en esta ocasión se unifican los dos conceptos para sacar las ventajas de ambos. De momento, el pequeño prototipo que han creado ha dado resultados positivos.
La idea detrás de ello es poder proveer de energía en lugares remotos cuando no es posible obtenerla de otras formas. Por ejemplo cuando ocurre un apagón por un desastre natural, en casos así simplemente dirigir un rayo desde el espacio y alimentar con energía un lugar concreto de la Tierra.

Un rayo de luz, cuando no hay luz
Según recoge CNN, un equipo de investigadores del Ejército de Estados Unidos ha probado estos meses con éxito la tecnología. El pasado mes de mayo enviaron en el avión X-37B secreto del Pentágono un panel para poner a prueba esta tecnología. El panel, llamado Módulo de Antena de Radiofrecuencia Fotovoltaica (PRAM), tenía aproximadamente el tamaño de una caja de pizza.
Dado que el panel se encuentra en el espacio y no aquí en la Tierra, no se interpone nada entre él y los rayos del Sol. Es decir, no hay atmósfera que dificulte la entrada de luz ni limite los rayos que llegan. Es por ello que el dispositivo puede recibir más iluminación de la que recibiría aquí en la Tierra. Así mismo, no se ve afectado tanto por la degradación de la eficiencia que se produce cuando se calienten los paneles solares en la Tierra. De ahí que los récords de eficiencia aquí sean de 47%.
De momento el dispositivo ha sido capaz de generar alrededor de 10 vatios, que si bien no es mucho, es más que suficiente para demostrar las capacidades del panel. El sistema además es escalable, por lo que se pueden crear paneles mucho más grandes que almacenen más energía.
Ahora el siguiente paso es enviar a la Tierra esa energía capturada y almacenada. Es un proceso más complejo, aunque teóricamente posible, según los investigadores. La idea sería utilizar un haz de microondas y onda milimétrica para enviar a la Tierra la energía. Un receptor aquí en la superficie sería el encargado de capturar ese haz de luz y guardar la energía enviada. En otras palabras, un láser que envíe energía desde un satélite a la Tierra.
La ventaja de un sistema así es que puede proveer de energía a cualquier parte del mundo donde haya una antena receptora y se necesite de forma urgente. Más allá de eso, los investigadores ahora tendrán que probar que el envío de la energía de vuelta a la Tierra es viable.
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catafractario
Interesante, pero el concepto no es novedoso. Lo de usar microondas para enviar a la Tierra energía captada por gigantescas estaciones solares orbitales es algo que se lleva considerando y diseñando desde los años 70, cuando se puso de moda la idea de la estación de energía solar espacial debido a la crisis del petróleo.
Para esto también se puede usar una emisión de láser, pero la tecnología de microondas está muy experimentada, es capaz de alcanzar eficiencias de hasta el 85% y consigue menor atenuación atmosférica que el láser, cuya tasa de conversión es más baja, aunque como ventajas tiene que no interfiere con la televisión, la radio, el Wi-Fi, la telefonía móvil y otras señales de comunicación, además de requerir equipos de transmisión y recepción más pequeños en comparación con la transmisión de microondas.
Es por eso que también se está estudiando el uso de un sistema mixto en el que un láser transmitiría la energía de una matriz solar a una estación base en órbita que convertiría la energía del láser en electricidad y luego en radiación de microondas, que se transmitiría a la estación receptora en la Tierra.
Tanto China como Japón tienen también pensado probar este tipo de tecnología de producción de energía en el espacio.
diegobrei
De ahí a la estrella de la muerte no queda nada....xDD
mazecito
En Vanquish se les adelantaron
sampru_1
Titular alternativo: "el Ejército estadounidense ha jugado al Dyson Sphere Program y le ha sabido a poco"
Critycal
Las gallinas que entran por las que salen, la eficiencia pérdida como se menciona en otro comentario, sumado al coste de envío por kg al espacio es muy poco competitivo, el coste de cada wh durante su vida útil sería alto. Quizás sería razonable para lugares como una base lunar, la ausencia de atmósfera sumado al alternativo coste de alunizar los paneles solares podría hacerlo viable.
buruburu
¡Vaya!: justo lo difícil es lo que sigue pendiente de desarrollar...