Teoría de los fosos: la lógica inversora que ha mantenido a Warren Buffett en la lista de las mayores fortunas

  • Warren Buffett lleva más de 60 años invirtiendo en empresas, lo que le ha llevado a desarrollar una particular estrategia para determinar en cuáles invertir

  • La teoría de los fosos es una de sus principales estrategias de inversión a largo plazo. Su eficiencia le ha convertido en la séptima mayor fortuna del mundo

Buffett Y Los Castillos
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Warren Buffett es uno de los inversores más respetados de Wall Street por el bagaje que le ha dado su veteranía al frente de una de las principales empresas de inversión del mundo. El ‘Oráculo de Omaha’ ha asegurado en varias ocasiones que su secreto para incrementar su fortuna ha sido el tiempo e invertir en empresas que sepan de su negocio, no en “pelotazos”. Eso ha llevado al veterano inversor a convertirse en la séptima mayor fortuna del mundo, con patrimonio valorado en 136.600 millones de dólares, según Forbes.

En una entrevista de Warren Buffett para Fortune en 1999, el millonario inversor empleaba un símil entre las empresas actuales y los castillos medievales. De ahí surge la teoría de los fosos: cuanto mayor sea el “foso” de una empresa, mayores opciones de rentabilidad ofrece a sus inversores.

Warren Buffett y los "fosos económicos". Este concepto al que hacía referencia Buffett se asemeja a los castillos medievales y sus fosos defensivos, destacando la importancia para las empresas contar con una barrera sólida que proteja su rentabilidad y la posición en el mercado frente a sus competidores.

El veterano inversor considera que una empresa con un “foso económico” pequeño puede parecer una buena idea de inversión a corto plazo, pero a medio y largo plazo, sus rivales conseguirán superar ese pequeño foso y destruirán sus murallas haciendo que pierda toda su ventaja en el mercado y reduciendo su rentabilidad.

La estrategia de inversión de Buffett. El millonario inversor se caracteriza por tener un criterio de inversión distinto, que no se basa en confiar su dinero a marcas, sino a modelos de negocio, apostando por aquellos que, más allá de los resultados en bolsa, conocen su sector.

Buffett enfatiza no solo la identificación de empresas con fosos fuertes, sino también en la evaluación de su capacidad para defender estas ventajas a lo largo del tiempo. La historia de Wall Street está llena de ejemplos de empresas que perdieron su ventaja competitiva debido a la complacencia o a cambios disruptivos en la tecnología y las preferencias de los consumidores. La Nokia de los 2000 es el arquetipo de empresa que tenía todo para liderar el sector de la telefonía móvil, pero no supo mantener su foso ante el tsunami que provocó el iPhone.

El material del que están hechos los fosos. Los fosos medievales consistían en excavaciones del terreno en torno a la muralla que dificultaba la aproximación de arietes o catapultas. Además, se rellenaban con agua para entorpecer el asedio de las tropas enemigas.

De la misma forma, los fosos de las empresas pueden adoptar distintas formas: activos intangibles, ventajas de coste de fabricación, costes de cambio, efectos de red y economías de escala en la producción. Estos factores crean barreras que diferencia a una determinada empresa de sus competidores, y le permiten mantener su prevalencia en el mercado a largo plazo.

Apple y Hermés: el foso de lo intangible. Construir una identidad de marca y ganarse la fidelidad de sus usuarios son un ejemplo de estos fosos. Empresas como Apple y Hermés son la prueba de que mantener esos fosos garantiza el futuro de la empresa. Buffett supo ver ese potencial en Apple, de la que actualmente controla el 5,9% de sus acciones.

Esas marcas llevan décadas transmitiendo exclusividad y calidad, lo que les permite diferenciarse de sus competidores y fijar precios más elevados obteniendo mayores márgenes de beneficio. Esto no solo las aísla de la competencia en materia de precios, sino que también les permite sortear las recesiones económicas con mayor holgura que sus rivales.

Llegar antes que nadie garantiza grandes beneficios. En el contexto actual, innovar en tecnologías emergentes como la inteligencia artificial permite generar un importante foso que los rivales tardarán en superar. Un ejemplo claro son empresas como NVIDIA, que ha capitalizado el auge de la IA para obtener una posición de liderazgo en el mercado, que la han llevado a convertirse en una de las pocas tecnológicas en tocar el techo de los 3 billones de dólares de capitalización.

Warren Buffet adora la Cherry Cola, así que invierte en ella. Pese a haber cumplido ya los 94 años, en Fortune aseguraban que Warren Buffett es un ávido consumidor de Cherry Cola. Su gusto por esta bebida no se quedó simplemente en su ámbito privado. Berkshire Hathaway, sociedad de inversiones cofundada por Buffett, lleva décadas manteniendo un considerable paquete de acciones del fabricante de su bebida favorita.

Coca - Cola lleva décadas soportando los envites de su competencia, manteniendo su foso indemne, algo que el veterano inversor supo ver hace muchos años, y que todavía hoy le reporta beneficios.

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Imagen | Unsplash (Paul Arky), Flickr (Fortune Live Media)

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