En los pasados días hemos visto una sentencia histórica en muchos sentidos: Dewayne Johnson, un paciente con cáncer terminal ganaba un juicio contra Monsanto, el gigante agronómico ahora absorbido por Bayer. La jueza dictaminó que la compañía debe pagar a la víctima 250 millones de dólares por daños y 39 millones más como compensación. Según la acusación, Monsanto es causante del linfoma no Hodgkin de Johnson al no advertir adecuadamente de sus posibles efectos. Como decíamos, este caso está siendo histórico, por muchas razones, y va a levantar ampollas en todos los sentidos. Sin embargo, como de costumbre, la relación entre la ciencia y la ley no es nada sencilla.
Cómo funciona un jurado
Los casos que implican al glifosato y los productos que lo llevan se cuentan por cientos. Las acusaciones hacia Monsanto, que fue su descubridora y principal explotadora, son muchas. A su vez, la compañía siempre ha defendido que su uso, bajo ciertas medidas de seguridad, no implica peligro. Eso sí, estas medidas han ido evolucionando y cambiando (acrecentándose), a medida que pasaban los años y aumentaban los conocimientos sobre este producto.
El caso de Dewayne Johnson, en concreto, implica a un paciente de linfoma no Hodgkin terminal y la acusación, precisamente, de no haber advertido de los peligros del uso de este producto. Johnson fue jardinero durante mucho tiempo, y usó durante años los productos con glifosato de la marca. Según la acusación, estos productos son desencadenantes probados de su linfoma.

En este punto, veamos cómo funciona el jurado popular en Estados Unidos. En este país, al contrario que en otros, este tipo de órgano es todavía muy popular, y la Constitución estadounidense cuenta con numerosos artículos que lo recurren. En un jurado popular americano, por ejemplo, debe haber un equilibrio racial y tiene que estar presente en todos los casos federales penales y en todos los casos civiles donde haya una disputa por valor superior a veinte dólares.
Al jurado se le exponen una serie de acusaciones, basadas en unos hechos que se avalan con unas pruebas
El jurado está compuesto por gente elegida al azar y, tras decidir la existencia o no de unos hechos, también decide si el acusado es inocente o culpable. Después, es el magistrado el que determina la sentencia, atendiendo a los hechos y la decisión del jurado. En España, por ejemplo, esto es muy similar pero, tal y como recoge el artículo 125 de la Constitución española y regulado por la Ley orgánica 5/1995, este mecanismo judicial solo se da en el orden penal y para delitos tasados en la ley como homicidio, amenazas, omisión del deber de socorro, allanamiento de morada, cohecho o malversación de caudales públicos.
Así, al jurado se le exponen una serie de acusaciones, basadas en unos hechos que se avalan con unas pruebas. En este caso, que Monsanto no avisó de la relación existente con el cáncer y que, por tanto, Dewayne Johnson no pudo protegerse adecuadamente de las posibles causas adversas. Como consecuencia, el uso inadvertido del producto ha sido un factor desencadenante del linfoma no Hodgkin de Johnson. Esto, además, puede ayudar a crear jurisprudencia, con lo que podría desencadenar un efecto dominó en los cientos de demandas que hay interpuestas contra Monsanto.
¿Cómo ha sido el caso de Dewayne Johnson?
Este jardinero estuvo trabajando durante varios años con dos productos cuyo principal contenido es el glifosato: Roundup y Ranger pro. Según afirma, durante estos trabajos, en más de una ocasión, quedó empapado del líquido herbicida. Durante este tiempo solo una vez sufrió de un sarpullido. Sin embargo, años después, apunta la acusación, este mismo contacto es el que ha promovido que Johnson desarrolle el linfoma no Hodgkin terminal que sufre actualmente.
El jurado popular ha decidido que la compañía es culpable indirecta de desencadenar el linfoma de Johnson
Así, la víctima ha exigido una compensación a la compañía por no haberle advertido adecuadamente de las posibles consecuencias de usar su producto. También ha acusado a la compañía, Monsanto, de ser directa o indirectamente responsable del cáncer terminal que padece. Tras la exposición realizada por las partes que la acusación y la defensa han creído correspondientes, el jurado popular ha decidido que la compañía es culpable tanto de no indicar los peligros del glifosato como de ser un factor desencadenante en el linfoma de Johnson.
El problema principal de esta sentencia, como explica magníficamente Rosa Porcel para The Conversation, es que una decisión jurídica como esta no implica un cambio en la evidencia científica. Monsanto alega que el glifosato, usado correctamente, no supone un problema para la salud. Por otro lado, en las investigaciones llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el glifosato, existe una evidencia limitada (aunque avalada por los estudios de la EPA) de su relación con el linfoma no Hodgkin, en concreto. La acusación por parte de la acusación no implica que hayan demostrado científicamente nada, sino que el jurado ha hecho su interpretación sobre la exposición hecha por las dos partes.
El glifosato está dentro del grupo 2A de posibles agentes cancerígenos
La gran mayoría de estudios, especialmente algunos muy relevantes, por estar bien diseñados y haber sido probados en las condiciones más adecuadas para representar al "modelo humano", indican que el uso del glifosato bajo las medidas y dosis recomendadas no implica ningún riesgo para la salud. De hecho, actualmente la relación entre el cáncer y este producto es meramente preventiva, como podemos ver en las premisas del IARC.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, o IARC, es un organismo dependiente de la OMS y encargado de ser el mayor observatorio sobre la relación entre el cáncer y las sustancias sospechosas. De él provienen las advertencias sobre muchos productos y actividades peligrosas o posiblemente peligrosas para la salud. Su clasificación en cuatro grupos es famosa, pues es lo que solemos ver en los medios cuando se habla de que una sustancia es "probablemente cancerígena".

Así, cuando el consumo excesivo de carne roja fue determinado como "probablemente cancerígeno", de lo que estamos hablando es que el IARC ha incluido el consumo de carne dentro del grupo 2B. Dentro de este grupo también hay sustancias contenidas en el café o el té mate, por ejemplo. El grupo 2B, en concreto, recoge las sustancias para las que existe una evidencia limitada, pero pruebas insuficientes (realizadas con animales de experimentación).
El glifosato, por ejemplo, se encuentra en el grupo 2A, el cual recoge las sustancias para las que existe una evidencia limitada, pero sí hay algunas pruebas en animales de experimentación. Este grupo no tienen nada que ver con el 1, cuyas sustancias "son cancerígenas para el ser humano", tal y como se ha comprobado en varias ocasiones. El papel del IARC es de advertir en base a las evidencias revisadas con la intención de prevenir, no de etiquetar o juzgar una sustancia. Solo el grupo 1 recoge a los agentes que sabemos a ciencia cierta que son cancerígenos.
Una sentencia no cambia lo que dice la ciencia
El hecho de que el glifosato esté contemplado en el grupo 2A se debe a que las evidencias científicas presentadas hasta la fecha reflejan que su uso normal, en el día a día y en las cantidades indicadas, no se puede asociar directamente a la enfermedad. De hecho, es imposible relacionar directamente el linfoma no Hodgkin de Johnson con el uso del glifosato de forma segura (al igual que también es imposible decir que el glifosato no ha participado como desencadenante). Sin embargo, el jurado ha dictaminado, como hecho, que esto ha sido así.
La víctima, sin embargo, bien podría haber acusado a otras sustancias como la carne roja de la que hablábamos, la mezcla de aloe vera o el café de ser los causantes de su linfoma. Igualmente, tendríamos las misma probabilidades de demostrar que son los causantes: ninguna. Es más, existe otro problema con el linfoma no Hodgkin: no sabemos cuál es la razón de su aparición. Efectivamente, hay estudios que indican que este tipo de linfoma puede darse ante la exposición al glifosato en ciertas cantidades, pero también existen estudios que desmienten estas asociaciones. Como decíamos, por el momento, no hay una evidencia lo suficientemente fuerte que permita asociar la enfermedad, de forma inequívoca, al producto, a pesar de que así se haya sentenciado.

Una decisión jurídica como esta no implica un cambio en la evidencia científica
Por otro lado, dentro del grupo 1 del IARC, que recordemos que son las sustancias que sí han sido demostradas como carcinógenas, están las carnes procesadas, el alcohol o el tabaco. Este hombre podría haber demandado a cualquier compañía suministradora de estos productos. Mientras que en el tabaco sí que hay advertencias de sus posibles consecuencias, en las bebidas alcohólicas o los productos ultraprocesados no, ¿podría alguien ganar un juicio contra este tipo de empresas? De nuevo, vemos que el jurado popular en este caso ha jugado un papel esencial juzgando unos hechos que no son sustentados por la evidencia científica.
Es más, ampliando un poco más la revisión de análisis, vemos que no existe realmente una relación entre el glifosato y el cáncer, por ejemplo, en alimentación. Resumiendo mucho los miles (literalmente) de estudios que existen, indican, como decíamos, que no se puede asociar directamente la aparición de un cáncer con el glifosato dentro de un uso normal previsto para esta sustancia. La cuestión es, ¿se puede considerar el uso de Dewayne Johnson como normal? ¿Estaba correctamente advertido de las consecuencias? Según el jurado no, y la culpa la tiene la compañía. ¿Y le causó este mal uso el cáncer a la víctima? De nuevo, según el jurado, sí. Sin embargo, esto, como explicábamos, no se sustenta según la ciencia. Aunque la justicia está para velar por la seguridad de la convivencia, no siempre juega en el sentido de lo las evidencias.
La justicia, la ley y la evidencia no siempre van en el mismo sentido
Este no es ni el primero ni el único caso similar. Hace poco, también, nos encontrábamos con otra sentencia polémica, esta vez por parte del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, el TSJUE: las técnicas conocidas como CRISPR/Cas 9 y derivadas deben ser consideradas OMG y, por ello, pasan a ser reguladas por la directiva 2001/18/CE.
Esta decisión implica una serie de consecuencias jurídicas y económicas importantes para todo el sector. Sin embargo, la decisión tampoco está avalada por la evidencia científica, ya que la edición genética con esta herramienta no presenta los mismos problemas encontrados con la mutagénesis empleada en otros métodos más tradicionales de modificación genética. Como explica nuestro compañero, Javier Jiménez, la decisión del TSJUE no tiene mucho sentido científico, aunque sí jurídico, pues pretende defender a los ciudadanos de los posibles perjuicios (por ahora inexistentes) de una técnica innovadora. Esta decisión es, a pesar de las evidencias científicas, meramente preventiva.
También ocurrió algo parecido con el tema de la hipersensibilidad electromagnética o química, enfermedades que, por el momento, no se recogen dentro de las evidencias científicas o los cuadros clínicos médicos. Sin embargo, son varios los casos en los que se les ha adjudicado la baja a los supuestos pacientes de esta enfermedad. Esta, sin embargo, más que una razón física podría tener su origen en una cuestión psicológica. En tal caso, suponiendo que se puede definir la enfermedad, las sentencias actuales serían incorrectas en cuanto a los hechos, pero no en cuanto a la sentencia, porque se les otorga la baja debido a una enfermedad, pero no por las razones alegadas.

De nuevo, aquí nos topamos con que la ley tiene su papel: protegernos y velar por la convivencia. Pero no siempre va en la dirección de lo que la tecnología y la ciencia son capaces de plantear. En ese sentido, es importante que entendamos que una decisión jurídica no implica que un hecho sea cierto, a pesar de que sí lo sean las consecuencias legales. Para que estas dos cosas coincidan, debemos mejorar el sistema en el que los hechos, sean científicos o de otra categoría, se incluyen en la ejecución de la ley. Esto es necesario si queremos ser verdaderamente rigurosos a la hora de dictaminar sentencia.
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Usuario desactivado
"debemos mejorar el sistema en el que los hechos, sean científicos o de otra categoría, se incluyen en la ejecución de la ley. Esto es necesario si queremos ser verdaderamente rigurosos a la hora de dictaminar sentencia."
Ya, el problema es que la ciencia no sirve para sentenciar en estos casos. Para ser científicamente rigurosos tendríamos que volver al pasado antes de que este señor tocase por primera vez el glifosfato, darle las medidas de seguridad adecuadas según los estudios y ver con los años si desarrolla o no el mismo cáncer que padece ahora.
Como esto es imposible pues lo más que podemos hacer es ver si la empresa informó adecuadamente de los riesgos (las pruebas dicen que no) y decidir a quién condenar tratando de defender a la parte más débil.
No se trata de ser purista, no estamos publicando un paper, la justicia tiene otros objetivos, otros plazos y es normal que así sea.
raptor27
Vaya joyita de artículo. Supongo que el autor en los años 50 habría escrito un artículo defendiendo a muerte a las tabacaleras, porque claro, aún no estaba al 100% demostrado que fuera perjudicial para la salud.
Parece olvidar que a lo largo de la historia numerosos productos han pasado de buenos a malos (y viceversa) a conveniencia de gobiernos y multinacionales. Al ya mencionado tabaco se le une el amianto, pesticidas de todo tipo, el aceite de colza, ahora el diesel...
El modus operandi es siempre el mismo: se paga a científicos para silenciar la verdad hasta que llega un punto que las evidencias son tan abrumadoras que ya es imposible taparlo.
Ehh pero que el método científico es tan puro, incorruptible y tiene la verdad absoluta que podemos estar tranquilos, claro que si. Por eso incluso llegaron a salir artículos "científicos" en los años 90 que decían que el aceite de oliva era cancerígeno, estudios financiados por multinacionales estadounidenses de la soja y el girasol por supuesto.
Ponerse del lado de una de las multinacionales con peor historial del mundo, que probablemente tenga a sueldo a media OMS y decenas de científicos, es otro añadido a la larga lista de xatakadas que lleva esta página y magnet.
Tu ciencia absoluta seguro que protegió muy bien a los trabajadores del amianto, a los fumadores de hace 60 años, a los que nos tragamos los humos de la diselitis etc.
txavi.el.humano
Parece un articulo patrocinado por Monsanto, enserio... seria mucho pedir un articulo con menos opinión y más objetividad?
yavi
Me parece del medievo que sigan existiendo jurados populares, no son profesionales, de leyes saben entre poco y nada, y se van a guiar principalmente por sus sentimientos hacia el acusado o la posible victima, si no que le pregunten a Dolores Vázquez del caso Wanninkhof.
Y no quiero pensar mal, pero con el tiempo que lleva en el mercado que salga el juicio poco despues de ser adquirido por una empresa europea con los lios que está habiendo con Europa rascando el bolsillo a google y otros, y USA con el dieselgate, aranceles al acero y demás de Europa...
BackFlash
Ya lo había comentado en el artículo anterior. Me parecía bien extraño que desde un juicio se estuviera definiendo, por 11 personas no científicas, qué cosa o no era ciencia confirmada con datos cientificamente confirmados. No es que se esté defendiendo a Monsanto o se esté atacando el modo en que se realizan los juicios en los EEUU. A lo que me refiero es QUIEN y COMO se define qué cosa es Ciencia. Hasta ahora, solo se lograba publicando los resultados de una investigación en un grupo selecto de revistas especializadas reconocidas o en eventos científicos reconocidos. Sin embargo, en este juicio, la opinion de 11 personas no especialistas en el tema (para hacerlo más increíble) tuvieron más peso que 800 estudios científicos validados. Eso rompe todos los procedimientos de hacer ciencia, se esté de acuerdo o no acerca de la toxicidad del Roundup.
vicentesimal
Lo que trata Monsanto es apropiarse de los alimentos a base de patentes. La soberanía alimentaria de los pueblos en manos privadas
opflucker
Ahora resulta que un solo hombre, SIN pruebas sólidas, le gana un juicio a una empresa tan grande como Monsanto que tiene todo el dinero del mundo para pagar ejércitos de abogados y científicos, y todo por el dudoso sistema de justicia norteamericano. ¿En serio?
Ese "dudoso sistema de justicia" fue el que nos libró del plomo de la gasolina, que sino lo seguiríamos respirando, y otro tanto con el tabaco y un largo etc.
Ya podía el autor mostrar las "pocas" pruebas que se presentaron en el juicio, pero ¿para qué? Lo importante es que se pone en duda el método científico. ¿En serio?
Es difícil no pensar que este artículo ha sido pagado por Monsanto.
nurdi5
Según la información que contiene un documental (no puedo poner el enlace porque aún no tengo suficiente karma) Montsanto ha estado influenciando durante décadas los estudios sobre el impacto del glisolfato. Así que no es de extrañar que no haya pruebas claras.
A parte de esto la compañía ha puesto todo su empeño en evitar estudios por científicos independientes.
Así que en este punto me pregunto porque Xataka ha escrito este artículo...
Vindex
"Sin embargo, la relación entre la ciencia y la ley no es nada sencilla".
En realidad sí lo es: una empresa mierdosa (ésta y tantas otras) pone $$$ a Fulanito (y por igual a otros en general) en el tribunal a fin de que este le apruebe la dichosa ley de turno. y listo. Esa es la relación, de la corrupción.
De ahí, todo lo demás fuera de tal soborno y de que la ciencia sigue intacta a pesar de esa movida, es totalmente cierto.
Shadowbroker
La cuestión no tendría que ser demostrar que sea nocivo una vez liberado en el medio y expuestas las personas. Intuyo una tremenda falta de ética desde una cierta manera de hacer ciencia en la que se saca primero el producto y se prueba su seguridad después. Cuantos van ya retirados y los mismo con los GMO., las prótesis y los instrumentos biomédicos.
Caboorrrl!!
Madre mía cuantisimo hoygan y cuantisimo ignorante anticiencia y gente de "pues a mí sí me funciona".
Qué miedo.
astolff
Artículo patrocinado??
Si una empresa del tamaño de monsanto y su falta de ética se empeña en usar un producto químico dudoso. Lo más responsable sería dejar de usarlo...
canes_venatici
Casi 400 años después del juicio a Galileo algunas cosas siguen igual en los tribunales.
falcon7x
La ley no cambia la ciencia, y la ciencia no es una ciencia exacta. La ciencia ha dicho durante muchos años unas cosas hasta que descubio lo contrario. La mejor ciencia es la de la experiencia y el sentido comun. Sobra comida en el mundo, no veo ninguna necesidad de crear un monopolio de semillas perteneciente a monsanto como esta creando.
mario_m
El derecho no es un lugar para ponerse a afirmar o refutar si algo produce cancer. No se puede juzgar a una cosa.
Al menos en el sistema continental seguimos esta simple lógica:
¿Hecho típico, antijurídico, culpable, punible?
¿Cual sería el hecho? Una empresa que no advierte en sus envases sobre la exposición a cierta sustancia.
hermanito
Bayer tienen que estar contenta con la compra de Monsanto...
debate
A la siguiente escribe un artículo sobre la manada, lo harás tan bien y con tanto conocimiento jurídico como tus compañeros de Magnet.....
oscarmartinez2
Creo que después de informarme leyendo otras fuentes, está claro que existe una relación con ese cáncer, a pesar de las trabas puestas por la empresa a los estudios independientes...Menuda joya de empresa. 🤪
felipe84
Leer este artículo, pensar en las miles de familias en Colombia que por Institucionalidad (como medida de multinacionales como Montsanto, que han hecho lobby para que sus productos sean OFICIALES) son rociadas desde hace décadas por el glifosato en pro de combatir las drogas... Los resultados, más hectáreas de coca que se ha vuelto resistente al glifosato y generaciones de ciudadanos de tercera con deformaciones o cáncer silenciados por grupos paramilitares y medios de comunicación comprados.
anamartinez7
Os paga Monsanto, es decir Bayer para defenderlos?
Porque os hartáis de decir que "no existen evidencias", que "los miles (literalmente) de estudios que existen, indican, como decíamos, que no se puede asociar directamente la aparición de un cáncer con el glifosato", etc etc....
Pero "en las investigaciones llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el glifosato, existe una evidencia limitada (aunque avalada por los estudios de la EPA) de su relación con el linfoma no Hodgkin"..WTF !!!! pero resulta que SÍ hay evidencias !!!
Ainsss